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Sinodalidad

Modelar sinodalmente el Movimiento

Introducción al taller online “Modelar sinodalmente el Movimiento”

 

El camino sinodal de la Iglesia universal

 “Una Iglesia sinodal es una Iglesia de la escucha[12]. Es una escucha reciproca en la cual cada uno tiene algo que aprender. Pueblo fiel, colegio episcopal, Obispo de Roma: uno en escucha de los otros; y todos en escucha del Espíritu Santo, el ‘Espíritu de verdad’ (Jn 14,17), para conocer lo que él ‘dice a las Iglesias’ (Ap 2,7).

 

“El sínodo es un camino de discernimiento que tiene lugar en la adoración, en la oración y en el contacto con la Palabra de Dios. La Palabra nos abre los ojos para el discernimiento. Orienta el camino sinodal para que no sea una jornada de estudio ni un congreso político, sino un acontecimiento de la gracia bajo la dirección del Espíritu Santo”. (Papa Francisco, 10.10.2021)

 

En una Iglesia sinodal “No es conveniente que el Papa reemplace a los episcopados locales en el discernimiento de todas las problemáticas que se plantean en sus territorios. En este sentido, percibo la necesidad de avanzar en una saludable “descentralización’”.[25]

 

“Nuestra mirada se extiende también a la humanidad. Una Iglesia sinodal es como un estandarte alzado entre las naciones (cf. Is 11,12) en un mundo que —aun invocando participación, solidaridad y la transparencia en la administración de lo público— a menudo entrega el destino de poblaciones enteras en manos codiciosas de pequeños grupos de poder. Como Iglesia que ‘camina junto’ a los hombres, cultivamos el sueño de que el redescubrimiento de la dignidad inviolable de los pueblos y de la función de servicio de la autoridad podrá ayudar a fomentar un mundo más bello y más digno del hombre para las generaciones que vendrán después de nosotros[32]. (Papa Francisco, Discurso en la conmemoración del 50 aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos, 17 de octubre de 2015)

 

“El transcurso del Concilio de Jerusalén es un ejemplo vivo del camino del pueblo de Dios como realidad articulada, en la que cada persona tiene un lugar y desempeña un papel específico. Todos son pues responsables de la vida y de la misión de la comunidad, y todos están llamados a actuar conforme a la ley de la mutua solidaridad y a respetar los ministerios y carismas específicos, dado que cada uno de ellos deriva su fuerza de un solo Señor”. (Comisión teológica Internacional, La sinodalidad en la vida y misión de la Iglesia, Roma, 2.3.2018, n. 22)

 

El acontecimiento del Concilio de los Apóstoles no es un acontecimiento democrático. Su núcleo es el testimonio que se da de la acción de Dios, vale decir, ‘lo que hemos visto y oído’. El Espíritu de Dios actúa también hoy. En toda labor conjunta, en toda solución de conflicto y toma de decisiones, se trata de discernir la voluntad de Dios. Hay que implorar ese arte con humildad a través de la fuerza del Espíritu Santo. A la luz de la experiencia personal, cada uno llama a esa realidad de manera distinta. Los apóstoles dicen: “El Espíritu Santo y nosotros”. El P. Kentenich habla sobre las puertas que nos abre la Divina Providencia; Chiara Lubich habla de la “partitura” escrita en el cielo. Para nosotros, los cristianos, una cooperación desde abajo sólo es posible desde la perspectiva de que Dios abre el cielo y nos señala el camino.

 

Una contribución de Schoenstatt en el acompañamiento del camino sinodal de la Iglesia universal

 Mi Obra es la Obra de ustedes

 

“Toda la Obra es a la vez Obra de ustedes. Nada hago en la Familia sin mis colaboradores… El secreto de una fecundidad extraordinaria reside en una íntima unión, profunda y mutua”. (P. Kentenich Homilía en ocasión de las bodas de plata sacerdotales)

 

Organismo y corriente de vida en lugar de organización

 “En cuanto a organización asegurada jurídicamente, yo sólo la quería en la medida en que fuese absolutamente necesario… En todas las circunstancias la idea de ser un ‘organismo’ fue mi principal deseo. Unir forma y espíritu de tal modo que el espíritu y la vida sean siempre el poder que domine todo. Frente a la corriente de espíritu y vida, la organización pasa tan fuertemente a un segundo plano que casi desaparece”. (P. Kentenich, LS 1952, I, 24 s., 79)

 Cultivo del espíritu y procesos de motivación

 “Vinculación jurídica también, pero sólo la necesaria; libertad, cuanto sea posible; cultivo del espíritu, en todo sentido y asegurado convenientemente.” (P. Kentenich, LS 1952, I, 30)

 Cultivar las corrientes de vida

 Fragmento tomado de Schulte, Omnibus omnia. Lebensbild einer jugendlichen Heldenseele aus Schönstatts Gründungstagen. (Todo para todos. Vida de un alma juvenil heroica de los tiempos fundacionales de Schoenstatt), t. 1, Limburgo/Lahn, 1932.

 

“El director espiritual consideraba que su principal tarea no estribaba en presentar o dictar ‘desde arriba’ alguna idea o práctica a la comunidad. Más bien éstas habían de surgir, en lo posible, ‘desde adentro’. El camino por el que surgían y se imponían las nuevas ideas, corrientes y prácticas era, por lo común, el siguiente:

 

Con la ayuda del acompañamiento espiritual personal brindado por el director espiritual, y sin dejar traslucir nada exteriormente, rápidamente los congregantes más diligentes y entusiastas hacían suyas esas ideas y prácticas, habiéndolas probado y ejercitado. Una vez que un número mayor de congregantes alcanzaba ese nivel, surgía entonces espontáneamente una corriente que presentaba la idea a toda la comunidad. Dado que el terreno había sido preparado, la aparición de una nueva corriente no era experimentada como algo extraño o inesperado, sino aceptado con naturalidad, aun cuando no se supiera a ciencia cierta de dónde provenía. Mediante una silenciosa labor apostólica, la corriente se difundía hasta integrar en sí a toda la comunidad. Por esa vía fueron desarrollándose en el Movimiento Apostólico, paulatinamente, las ideas más importantes y las prácticas o medios de autoeducación, así como las exigencias reconocidas por todos. En sus conferencias, el director espiritual abordaba todas esas corrientes que estaban vivas en la comunidad y en cada uno de sus miembros. Sin mencionarlas siempre expresamente, las resumía, las explicaba, las fomentaba. La dirección espiritual personal acompañaba esas corrientes, adecuando todo a la vida espiritual de cada persona.”

P. Heinrich Walter

Schoenstatt en salida (spanish)

Methode und Stil in der Bewegungs Arbeit (German)

Familien für Familien (German)

Resumen

Modelar sinodalmente el Movimiento

Taller online del 15 de marzo 2022. Resumen

 Del intercambio hecho en los grupos surgieron tres puntos clave:

 

1) Profunda y mutua vinculación, escuchar al otro, dialogar, mantener el contacto con los demás.

2) Actitudes necesarias para posibilitar la sinodalidad: confianza, humildad, disponibilidad, conciencia de la responsabilidad que se tiene.

3) Amar a la Iglesia actual, comprometerse, hacer apostolado también en las parroquias.

 

Se mencionó igualmente: aplicar con consecuencia el método de observar, comparar, recapitular y aplicar; en unión con el P. Kentenich; crecer en la unidad.

 

De la reunión final: ¿Qué me llevo del taller y de los intercambios? Existe una clara diferencia entre democracia y sinodalidad (unión). Familia y sinodalidad. Escuchar la voz de Dios. Trabajar más profesionalmente, dar más de sí cada uno con su talento. Lo esencial es el contacto entre las almas. La Sma. Virgen reúne a los cristianos. Apertura para con los que están afuera. Dios habla en todas partes y en todo, por eso hay que escucharnos unos a otros. Tomarse el tiempo necesario para captar y acoger en profundidad lo que se escucha.