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Proyección y impacto en la sociedad

Algunos proyectos sociales en Ecuador

Quisiéramos comenzar con un par de versículos de la carta del apóstol Santiago

De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Es que esa fe lo podrá salvar? … Esto pasa con la fe: si no tiene obras, por sí sola está muerta. Alguno dirá: «Tú tienes fe, y yo tengo obras. Enséñame tu fe sin obras, y yo, por las obras, te probaré mi fe.»

Por la experiencia que hemos vivido, creemos que para que nuestras obras tengan realmente impacto en la sociedad, en cualquier campo, lo mejor es constituirse  formalmente, tener una fundación, corporación. En comunidad, con una sociedad legalmente integrada y bien organizada, se puede ayudar mucho mas, trabajando junto a otros para crear un mundo mejor.

En Ecuador, así como en  otros países donde está presente Schoenstatt, muchos miembros del Movimiento participan en un sinnúmero de instituciones con diferentes fines: social, educativo, formación espiritual, empresarial, fortalecimiento matrimonial, pastoral de las parroquias, etc.

Vamos a presentar el impacto apostólico de  algunas instituciones en nuestra sociedad, cuyos objetivos seguramente son parecidos al de muchos otros países.

 CORPORACIÓN COMPARTIR

Instituida formalmente hace 23 años, trabaja directamente con la población de áreas marginales de la periferia de Guayaquil, brindando asistencia  quincenal en alimentos  a 240 familias de escasos recursos. Mediante un convenio con Misión Alianza, institución noruega, se capacita  a 500 familias que tienen algún miembro con discapacidad, para ayudarlos a su inserción en la vida familiar y social.

Compartir, cuenta con un preescolar para niños de una zona marginal de Guayaquil. A través de un programa de Becas a niños de escuelas fiscales, busca lograr una educación no solo llena de conocimientos, sino también de espiritualidad, valores, y autoestima que les permita formar personas de bien. Se fomenta la  participación de los padres de los niños en taller formativos en valores cristianos.

El aporte apostólico de Compartir, se traduce en el amor a los mas necesitados y la solidaridad con personas vulnerables, haciéndolos sentir personas con dignidad, hijos de Dios y hermanos nuestros. Se lo ha logrado mediante la unión de voluntades de miembros schoenstatianos del directorio, trabajando bajo la pedagogía del padre Kentenich y llevando la Alianza de Amor al personal de la institución, contribuyendo con  un granito de arena, a la  construcción de  una sociedad mejor,  bajo el lema “sino vives para servir, no sirves para vivir”.

ALDEA DE NIÑOS CRISTO REY

La Aldea de Niños Cristo Rey atiende a niños en situación de riesgo dentro de nuestra sociedad. Se encarga de cubrir sus necesidades básicas como alimentación, vestimenta, salud, educación, recreación, y espiritualidad, en todas sus etapas. Les brinda a los niños la oportunidad de un hogar en el cual pueden desarrollarse como miembros de una familia bien constituida en el orden social cristiano. El modelo de trabajo de la Aldea busca sanar y reeducar a nuestros niños en el amor. Saberse realmente amados en la dura situación de cruz que les tocó vivir es una tarea ardua de cada día, y que solo a la luz de la fe, pueden encontrar sentido a sus vidas.

TALLERES “ALEGRATE MUJER”

Siguiendo la pedagogía del PJK , la Rama de Madres , dicta talleres dirigidos a las mujeres para prepararlas para el  siglo 21. Son 5 módulos con temas relativos a la dignidad de ser mujer en sus diferentes ambientes y en su orden de ser. Dictan talleres en distintos colegios, fundaciones, organizaciones y parroquias interesadas.

 Por medio de los talleres, relativos a las necesidades de mujer hoy, han podido proponer el Modelo de la MTA y sus virtudes como modelo a seguir, abriendo así la puerta para continuar con la preparación y taller a la Alianza de Amor.

Pastoral de la esperanza

Se trata de una pastoral para matrimonios católicos, divorciados vueltos a casar, y comprometidos con la fe. Fundamentados en el Padre Fundador que dice: “con la mano en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios”, y en la Exhortación Amoris Laetitia : Leticia

A las personas divorciadas que viven en nueva unión, es importante hacerles sentir que son parte de la Iglesia, que «no están excomulgadas … ”.

El objetivo de Pastoral de la Esperanza, es colaborar con estas parejas que han sufrido un divorcio, para que tengan presente que son hijos de Dios, que el sacramento del bautismo les da derecho a sentirse así y que la Iglesia está dispuesta a ayudarlos a que posean un espacio de reflexión de vida y cercanía a Dios conjuntamente con sus hijos, a través de grupos, donde se preparan para la Alianza de Amor, Santuario Hogar, Alianza con el Padre, se sigue el mismo itinerario de la rama familiar con algunos cambios sobre el tema del sacramento del matrimonio.

Otro impacto en la sociedad es que los hijos de los  matrimonios divorciados se los ayuda para  que no se sientan excluidos  de la iglesia.